La Brasa
Torrijos

Instrucciones para que funcione tu matrimonio con la luna (I)

"Luna privada" de Leonid Tishkov

Lo primero que debes hacer es mirarle a los ojos.

Así que antes de lo primero, debes saber que los ojos de las lunas no son como los tuyos:

Son chiquitos y múltiples y casi nunca están en el centro de la cara.
Rodean y te rodean y lo rodean todo y giran y arquean las cejas y pestañean.
A veces son el mar y el cielo y a veces una jauría de lobos (como los tuyos).
A veces duermen aunque siempre están abiertos incluso cuando están muy cerrados (como ninguno).
Por el día bailan y se tropiezan y se tropiezan mientras bailan con las nubes y las corrientes y las colas de vapor que dejan los aviones en sus vuelos transoceánicos.

Por la noches…

Por las noches ríen
y juegan
y suspiran
y trabajan
y refunfuñan
y miran deportes que no entienden
y los entienden

y ríen de nuevo

y aunque no te cruces con ellos, te miran a ti.

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Hola. Soy Pedro, redactor freelance especializado en cultura y arquitecto y músico de formación. Actualmente publico en Jot Down, Yorokobu y en el proyecto Fàbrica Futur del Ajuntament de Barcelona, entre otras publicaciones. Vivo en Madrid y me gusta tirarme a bomba en las piscinas. Saber más [...]

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