La Brasa
Torrijos

El químico fuera del laboratorio


Escribir poesía,
ordenar palabras,
o desordenarlas como un químico.
Tener una leve intuición de cómo reaccionaran juntas,
o poner una al lado de la otra sin saber,
esperando una explosión,
una reacción,
quizás una mezcla, una argamasa, una aleación, una amalgama, un batiburrillo, una mixtura, una miscelánea,

y al fin,

una unión.

No tener certeza del final (de ningún final) y mover el sonajero que forma ese espacio que miras con los ojos muy abiertos y las pupilas en diámetros de dólares de plata.

Hacer vibrar el flujo de electrones que hay debajo de cada tecla que pulsas,
y saber que esas partículas son músculos
y que accionan palancas que mueven continentes
y que una vez que han tomado la salida
no puedes pararlas.

Y asumir los actos de las palabras, los sonajeros y los electrones.

Eso es escribir poesía.

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Hola. Soy Pedro, redactor freelance especializado en cultura y arquitecto y músico de formación. Actualmente publico en Jot Down, Yorokobu y en el proyecto Fàbrica Futur del Ajuntament de Barcelona, entre otras publicaciones. Vivo en Madrid y me gusta tirarme a bomba en las piscinas. Saber más [...]

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