La Brasa
Torrijos

Segunda parte: Para hacer bien el horror hay que venir al sur

Éste es un capítulo de Combate de Amor en Clave, aquí tienes el índice para seguir la novela.

De Madrid al Cielo y al Infierno


ADRIAN, SANTI Y PABLO.
El Diplodocus es un bar de Malasaña que lleva abierto casi 30 años, ponen Heavy Metal y sirven combinados de color rosa. Allí habían quedado los tres, siendo este uno de los pocos bares donde podrían escuchar The Trooper y cantarlo a voz en grito sin espantar a las tías, que, pese a que la mayoría de las que poblaban el lugar eran más bien pijas, lo cierto es que parecían disfrutar con el ambiente un poco cutre y la pinta marica-viril de Paco, el dueño, barman, disc-jockey y ex-jugador de rugby que regentaba.
Venían los tres de fuera de Madrid, así que estaban disfrutando como enanos con Run to the Hills, Raining Blood, Bring the Noise, e incluso con Still Loving You que consiguió apelmazar la ya bastante sudada ropa interior de los hombres y mujeres que formaban la parroquia.
-Otra cerveza?
-Yo estoy hasta la polla de cerveza
-Yo también, nos pillamos una maceta rosa de esas?
-Por mí vale.
-Pos vale.
-Nos pones una Leche de Brontosaurio?
-Grande, mediana…?
-Grande, grande.
Pablo volvió a la esquina donde estaban los otros dos con una copa del tamaño de un Molten reglamentario llena hasta arriba de leche, ron, whisky, granadina, un toque de canela y tres pajitas de colores.
-Esta bueno esto, tío.
-Pues sí.
-Sí que lo está sí.
(LAS MANOS ARRIBA, CINTURA SOLA)
-Pero qué cojones?
Se miraron incrédulos 
(DA MEDIA VUELTA, DANZA KUDURO)
-Pero…y esto?
Y sin embargo, el resto del personal no parecía haber advertido el inopinado cambio de tercio musical. Seguían agitando los cuellos y las greñas (los que las conservaban) despreocupadamente, como si fuese Rob Halford y no Don Omar el que sonaba en los altavoces.
(NO TE CANSES AHORA QUE ESTO SOLO EMPIEZA)
-Oye tío- Adrián le pregunto a un jevi extraído de un DeLorean recién llegado desde 1982: pantalones de cuero, muñequera con tachuelas y chaqueta vaquera con un gran parche negro en la espalda sobre el que metía miedo una calavera humana con dos grandes colmillos de elefante. -Como te puede gustar esto?
-Que coño dices?
-Joder, hace un rato ponen rock y ahora el puto reggetón.
(MUEVE LA CABEZA, DANZA KUDURO)
-Pero que reggetón ni que cojones?. Canta coño!…MASTER! MASTER! MASTER OF PUPPETS I’M PULLING YOUR STRINGS!- Y siguió agitando la cabeza como si nada.

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Hola. Soy Pedro, redactor freelance especializado en cultura y arquitecto y músico de formación. Actualmente publico en Jot Down, Yorokobu y en el proyecto Fàbrica Futur del Ajuntament de Barcelona, entre otras publicaciones. Vivo en Madrid y me gusta tirarme a bomba en las piscinas. Saber más [...]

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